miércoles, diciembre 04, 2013

Bipresupuestarismo

Publicado en VIVA Estepona Información el 30/11/2013



El Pleno de esta semana aprobó, con los votos del PP, los presupuestos municipales de 2014. No son definitivos, y a estas alturas no tenemos más datos que la breve exposición del gobierno y las interpelaciones de una oposición que poco tiempo ha dispuesto para estudiarlos. Sin embargo, ya podemos considerarlos como fallidos, fantasiosos, insolidarios y ajenos a la realidad económica y social de nuestra ciudad.

No espero que mi impresión les llame a sorpresa, en realidad podríamos decir lo mismo de cualquier documento presupuestario presentado por un ayuntamiento aquí  o en otra localidad con circunstancias parecidas a la nuestra.

Y de ello se han encargado, con denodado interés, tanto los neoliberales del PP como los neoliberales del PSOE, que llevan años cercenando la capacidad de la administración municipal de administrar recursos que reviertan en mejorar la condición de sus vecinos. La tan cacareada autonomía municipal solo se ha venido ejerciendo de forma “eficaz”  para sostener las redes de clientelismo político, para constituir auténticas estructuras de latrocinio en torno a la especulación inmobiliaria y para el enriquecimiento de determinadas empresas privadas.

No nos llevemos a engaño, muchos de los reproches que en el Ayuntamiento de Estepona se hacen entre PSOE y PP están plenamente justificados con el análisis de la realidad y la historia. El PP local no miente cuando recuerda los desmanes que durante los gobiernos del PSOE se cometieron en Estepona. Excesos en la contratación de personal afín a los partidos en coalición, disparates en la remuneración de los cargos políticos y despilfarro destinado a la propaganda en favor de los gobernantes. El peso de esa herencia , como en el caso de Rajoy, trufa todas las intervenciones públicas de los populares.

Y también tiene razón el PSOE cuando recuerda a los populares su definitiva aportación al mismo tipo de desbarajuste. Los gobiernos del PP, tanto en coalición con el PSOE como cuando lo hicieron con los miembros del  GIL, cometieron idénticos abusos contra el interés público municipal. Sin embargo, y todos me darán la razón cuando lo diga, es causa común de ambos partidos el silencio de los tres asuntos que influyen de forma poderosa para que los presentes presupuestos municipales, como los anteriores y los futuros, sea tan malo.

A ninguno de los dos grandes partidos oiremos hablar del empobrecimiento municipal asociado a la corrupción urbanística, la privatización de los servicios municipales  y los perversos efectos de la Ley de Estabilidad Presupuestaria. Y guardan silencio porque poner sobre la mesa aquello en lo que ambos están de acuerdo no resulta eficaz para el interés máximo del bipartidismo político: Mantener en la inopia a los ciudadanos, convertidos en súbditos.

Ambos partidos, con la reforma constitucional de 2011, obligaron a que el interés de las administraciones públicas quede ceñido al pago de una supuesta deuda con el capital internacional. Muchos la consideramos injusta, por no haberla contraído nosotros, pero la reforma nos obliga a todos a pagarla, renunciando mientras tanto al ejercicio de nuestros derechos como vecinos.

Ambos partidos, de forma sistemática y progresiva, han participado en la privatización de los servicios públicos municipales. Incrementando el coste de los mismos mientras se reduce la calidad de las prestaciones, pero también condenando a los empleados públicos a la precaria situación laboral en que las sucesivas reformas legislativas –también de ambos partidos– han colocado a los trabajadores.

Y por último, ambos partidos han mantenido, y piensan mantener si no se lo impedimos, la perfecta eficacia de las mafias de la corrupción en las administraciones públicas, que son las que engrasan sus maquinarias. Las del bipresupuestarismo. 

1 comentario:

¿Cuánto por las Palabras? dijo...

¿Bipresupuestarismo? Creo reconocerlo también por estos lares. ¿Será sospechosísmo de mi parte?