lunes, septiembre 27, 2010

La barbacoa

Publicado en Estepona Información el 25/09/2010

Hace unos años, durante el gran incendio de 1995, el brillante alcalde que fue Jesús Gil junior tuvo la idea de privatizar la aún humeante montaña y llenarla de fieras para disfrute de millonarios de todo el mundo. Qué barbaridad, ¿verdad?

Pues ahora su heredero intelectual, el candidato popular García Urbano, ha tenido otra brillante y parecida idea: Asfaltar hasta el último metro posible de término municipal. Si se leen con detenimiento el documento emitido por el Partido Popular no encontrarán salvedad ni límite alguno al fenómeno denominado de “los campitos”. Para la derecha local llegó el momento de legalizarlos todos. Sin excepción, imaginamos que argumentando el sacrosanto derecho a la propiedad y de paso obviando las leyes del suelo y el aparentemente despreciable límite constitucional, que habla de su función social.

Todas las construcciones que salpican nuestro territorio serán legalizadas, da igual su tamaño, su ubicación o el tipo de construcción. Y todos los propietarios podrán vender, multiplicado su valor actual, unas viviendas perfectamente legalizadas por fin.

Obvia el candidato popular pequeños detalles, algunos referidos a la ubicación de algunas viviendas, por ejemplo las construidas sobre zonas inundables, de especial protección o invadiendo dominios públicos, que de todo hay. Obvia también, en el resto de los casos, los costes de esa prometida urbanización, quiénes los pagarán, qué mecanismos se establecerán, a qué obligará el pertenecer a Juntas de Compensación y qué derechos recibirá nuestro Ayuntamiento por todo ello. Olvida al parecer la cesión obligatoria de los aprovechamientos medios, los equipamientos, los viales y las reservas para viviendas de VPO.

La publicitada amnistía será una condena, tanto para las parcelas edificadas como para las que no lo están, inmersas en procesos urbanizadores caros y posiblemente indeseados. Y de paso para todos los habitantes de Estepona, pues cerrará para siempre dos recursos económicos inexplotados: La pequeña explotación agrícola y el paisaje rural de nuestro municipio.¿Todo por unas barbacoas?

domingo, septiembre 19, 2010

Neofascistas

Publicado en Estepona Información el 18/09/2010

Sarkozy y Berlusconi deportando extranjeros, Rajoy apoyándoles desde la católica y españolísima Melilla y nuestro líder local anhelando vestirse de Capitán Trueno para desalojar a los delincuentes de Estepona a golpes de mandoble justiciero.

Por si alguien tenía dudas la derecha popular europea se ha quitado la careta, mostrando su auténtica identidad. Y lo están haciendo todos, desde el Presidente de la nación más poderosa hasta el alcaldable de nuestro humilde pueblecito. Embarcados en una deriva muy peligrosa, identifican al extranjero pobre con el delincuente mientras exageran de forma burda la supuesta situación de inseguridad que vive la población. Estos aprendices de fascistas aprovechan la crisis para atraer el voto del miedo, ese que anida junto a las necesidades y las más bajas pasiones de la ciudadanía.

Las declaraciones del Sr. García Urbano minutos después del atraco de la semana pasada, emitidas antes incluso de la desaparición del olor a pólvora, apestan a populismo de la peor especie, aunque encaja perfectamente en las políticas de sus socios nacionales y europeos. Aprovechando una desgraciada circunstancia, sin escrúpulo alguno, se convirtió en paladín de la seguridad sin pronunciar palabra alguna sobre lo que haría para conseguirla. Eso sí, dejando bien claro que “con él” estas cosas no pasarían.

La historia reciente nos recuerda cómo en el vecino municipio de Marbella el fallecido Jesús Gil construyó un entramado delincuencial mientras al tiempo presumía de “limpiar las calles”, para ello embarcó a pobres mujeres obligadas a prostituirse y enfermos adictos a las drogas en vehículos policiales y los colocó allende sus fronteras. Estamos seguros que no es la intención del Sr. Urbano seguir el ejemplo citado, pero aún así debería reflexionar sobre sus palabras, pedir disculpas y descartar para siempre un uso tan soez de algo tan delicado como el miedo de los ciudadanos. Aunque me temo que estoy pidiendo peras al olmo, cuando alguien se embarcó de forma decidida en el populismo neofascista, pocas posibilidades de marcha atrás existen.

jueves, septiembre 16, 2010

Enclenques

Publicado en Estepona Información el 11/09/2010

Si hay algún indicador de la debilidad de un gobierno, este podría serlo el número de veces que da marcha atrás en sus decisiones. El Gobierno de la nación, con la reiterada muestra de erráticas órdenes y sus consiguientes rectificaciones nos está mostrando constantemente esa debilidad. Ante los agentes sociales, ante el resto de las fuerzas políticas, ante los lobbys económicos y financieros se muestra como maleable y perfectamente influenciable.

Así por ejemplo, la marcha atrás respecto a la financiación de los municipios queda exclusivamente como una declaración de intenciones que no se cumplirá respecto a las órdenes que desde Europa recibía de moderación del déficit público. La presión de grandes ayuntamientos, nos tememos que de su órbita política, ha condicionado aquella declaración emitida con agosticidad y alevosía hace tan sólo unas semanas.

La comparación es inevitable, nuestro Ayuntamiento, quizá contagiado del talante zapaterista, es uno de los que constantemente están dando pasos adelante y atrás aquejado de debilidad estructural extrema. Bien es cierto que en este caso ha sido la composición política del plenario la que ha forzado cambios estrafalarios en las decisiones de un gobierno de circunstancias constituido bajo la excepcionalidad.

Sin embargo, y no lo podrán negar, la debilidad de su máximo representante, la incomprensible obediencia a su partido político y la obcecada defensa de su estatus personal han contribuido de forma inequívoca a la actual situación. Si Valadez hubiese sido fuerte habría impuesto a su partido la disolución de un ayuntamiento minado por las irregularidades. Y como no fue así, jamás debió consentir el compartir responsabilidades con la quinta columna interior ni con tránsfugas de la derecha más radical o populista.

Y hoy, nuevamente, vuelve a mostrar su debilidad cuando mantiene en sus cargos a quienes perdieron su confianza, como Sergio López, o directamente tránsfugas, en el caso de Silvia Cabrera. Mostrando un comportamiento enclenque que nos arrastra al vacío, y de forma poco digna, además.

lunes, septiembre 06, 2010

¿El Mesías?

Publicado en Estepona Información el 04/09/2010

Curiosa forma de defender la legalidad la que tiene el Partido Popular de Estepona. Por una parte denuncia el uso presuntamente ilegal de los fondos del Patrimonio Municipal del Suelo y por otra parte advierte que no pretende bloquear las cuentas, ya que no quieren “estrangular” al Ayuntamiento.

Entonces, ¿cuál es el objetivo? Parece que se queda ni más ni menos que en obtener rédito político inmediato de la gravísima situación en la que se encuentra el municipio sin aportar, ni de lejos, alguna medida reparadora. No me voy a extrañar de esto, pues ha sido la política de un partido que nos ha regalado a lo largo de la historia reciente pactos con el gilismo más irredento, prácticas profundamente lesivas para la comunidad en el ámbito urbanístico, recuérdense Parque Central o Parque Calvario, y coincidencia con los demás partidos en la continuada estrategia del nepotismo y enchufismo laboral.

El PP conoce de la necesidad imperiosa de atender una nómina municipal plagada de militantes suyos que accedieron a su puesto de trabajo saltándose a la torera todos los principios de esa legalidad que ahora les llena la boca. Por eso denuncia al Alcalde pero no intenta detener el uso de los fondos previstos en una Ley del Suelo que ni se creen ni respetan allá donde han tenido oportunidad de gobernar. ¿Qué credibilidad aportan al municipio aquellos que mantienen y defienden a alcaldes y concejales imputados por delitos de corrupción en media España?

Ninguna, y no conseguirán que les crea más porque presenten a un candidato que reúne entre sus virtudes las de “salvador de la patria”, “triunfador en los negocios”, “mente privilegiada” y “riqueza personal”. Todos esos atributos ya los traía la familia de Jesús Gil, y tampoco en ningún momento consiguieron engañarme.

Hay que acometer medidas profundas de saneamiento, lejos de la demagogia y las falsas promesas y lejos también de la complacencia de un PSOE que insiste en mirar para otro lado de manera suicida. Aunque no es esta derecha de toda la vida, mesiánica, la que resolverá nuestras dificultades.