lunes, julio 09, 2018

Con justicia, pero solo a veces

Publicado en Estepona Press en julio 2018


Ya sé que va a resultar extraño que comience mi columna alabando una decisión de nuestro alcalde, el Notario García Urbano. Pero a uno no le duelen prendas para decir lo que piensa, incluso cuando eso favorezca el hacer de una persona que no se merece más que el desprecio político de quien esto escribe. 

Pues bien. Felicidades, Alcalde, por tu rápida actuación en el caso de la agresión sufrida por una chica a manos de dos policías locales. Presuntamente, claro. Ninguna duda, ninguna dilación y lo que se podía hacer desde el Consistorio, apartarles del servicio y del sueldo, hecho a la primera. 

Dicho esto, ahora toca hacer algunas preguntas sobre lo que no se ha hecho, o al menos no se ha dado a conocer a los vecinos de mi pueblo. Durante la crisis de nuestra uniformada manada se publicó en todos los medios que la reputación de los policías era cuestionada por los vecinos y, muy especialmente, por sus propios compañeros de trabajo. Concretamente yo he recibido desde muy, muy cerca del cuerpo policial que “nadie quería salir con ellos, porque temían buscarse la ruina”. Así que, Alcalde, ahora me toca preguntar si después de estas publicaciones e informaciones has citado en tu despacho a los responsables de la Policía Local para preguntar qué fondo tienen, qué compañeros se negaban a ir con ellos y por qué, cuántos episodios como el de ahora no han sido elevados a la categoría de públicos y cuándo has ordenado la investigación interna necesaria para depurar las responsabilidades cometidas, si las hubiese. 

Como ejemplo más allá de las especulaciones, hay unas imágenes, emitidas por una televisión nacional, en las que se ve como el conocido “Ken” la emprende a patadas con un detenido cuando ya estaba inmovilizado en el suelo por otros agentes en lo que parece una actuación mesurada de estos. Sin embargo, la aparición de Ken en un escenario en el que no se le requería para propinar patadas a un joven indefenso en el suelo no significó, o al menos no se ve en el vídeo, que sus propios compañeros le detuviesen en el acto por agresión y abuso policial. Cabría preguntar a esos modélicos agentes por qué permitieron tan bárbaro comportamiento y si elevaron los debidos informes a su superioridad. 

Esperamos por tanto, Alcalde, que además de tu temprano acto de suspensión de empleo y sueldo vayas un poco más e investigues qué pasa en tu policía cada día. Una policía que, como todos los cuerpos policiales del Estado, parece que fomenta más el gimnasio y la testosterona que el conocimiento y defensa de los derechos civiles. 

Cuando estaba escribiendo esta columna tengo conocimiento del tan ansiado auto de calificaciones de la Fiscalía en el denominado Caso Astapa. Y aquí, Alcalde, no tengo ningún motivo para seguir alabando tu conducta. No sabemos, todavía no se ha publicado la lista completa, los nombres de los trabajadores municipales que finalmente están incluidos en ese auto y comparecerán a juicio. Pero es muy previsible que los que finalmente han sido señalados por la Fiscalía no sufran ninguna repercusión en su puesto de trabajo. Ninguno de los más de veinte de las actuaciones procesales previas fue incluido en el ERE, en un acto que desafía a cualquier estadística. Todos mantuvieron los mismos puestos de trabajo desde el que presuntamente se cometieron los delitos salvo los que fueron promocionados y ascendidos.

Esas decisiones, en absoluto arbitrarias, suponen el comportamiento habitual del Alcalde. Acostumbrado a rodearse de corruptos –especialmente su socio y amigo Juan Alberto Hoffman, huido de la justicia, pero también tantos dirigentes del PP con los que ha compartido mesa, mantel y decisiones políticas–, entiende que aquellos que fueron enemigos de Estepona por la corrupción no tienen que ser apartados, sino ascendidos en nuestro Ayuntamiento. Nunca se adoptó ninguna medida cautelar sobre ellos, pese al peligro evidente que suponían para nuestro Ayuntamiento. En coherencia con estos actos no espero que el interés del municipio sea defendido de forma adecuada en el juicio, con el ejercicio de una acusación adecuada a la gravedad de los hechos relatados ahora por la fiscalía. 

Contrasta, y seguro que indigna, con  la encarnizada y cara defensa judicial contra los trabajadores ganadores de sentencias en los tribunales de lo laboral.  Contra ellos no hay clemencia que valga. 

Aunque nada de esto me sorprende en un país que coloca en el Spa de Brieva al cuñado del rey, libera a guardias civiles condenados por abusos sexuales y condena a cantantes o raperos. Ese país que mantiene en la cárcel a unos chavales por una pelea de bar u organizar unas votaciones. Como nada ha cambiado desde el mes pasado,  aquí seguimos exigiendo la libertad de los presos políticos catalanes, los chavales de Altsasu y el cese de la persecución política e ideológica impulsada por el condenado partido de nuestro Alcalde y sostenida por el PSOE y sus otros cómplices.

domingo, junio 03, 2018

¿Que viva Estepona?

Publicado en Estepona Press, junio 2018



Hace un par de semanas tuve la “fortuna” de oír el discurso de José María García Urbano celebrando lo que él denomina sus 100 calles remodeladas. 

No las he contado, y sé que hay opiniones diversas respecto a la calidad de lo actuado en esas afortunadas calles tocadas por la mano de nuestro Gran Benefactor. Así que hoy voy a soslayar lo referente a ordenación del tráfico, buen gusto ornamental y, mucho más importante, canalizaciones y acondicionamientos de futuro de esas vías urbanas. Aunque, como digo, muchos piensan que un lavado de cara, cuatro macetas y falso adoquinado no es suficiente, aunque sí vistoso. 

Me centraré en esta ocasión en el mantra más repetido durante su intervención: ¡Que viva Estepona!. No sé cuántas veces llegó a repetirlo en un discurso de pocos minutos porque creo que dejé de prestar atención sobre la octava repetición más o menos: “–No importa decirlo otra vez, así que lo diré por cuarta vez ¡que viva Estepona! …/… y voy a repetirlo por octava vez, ¡que viva Estepona”. Pienso que para cualquier persona con eso sería más que suficiente, aunque me imagino oyéndole por catorceava ocasión “Y como trece dan mala suerte lo repetiré una vez más para que sean catorce, ¡que viva Estepona!”. 

Podrán entender que tras esos minutos oyendo el insustancial discurso de nuestro alcalde, al parecer reputado intelectual en su vida privada pero de una debilidad cultural preocupante en sus intervenciones públicas,  me invadía una profunda vergüenza ajena. 

No la que me provocaba este señor, sino la que sentía cada vez que mis vecinos presentes en el acto aplaudían enfervorizados cada “Viva Estepona” proferido por nuestro prócer. Lo siento, vecinos, pero no soy capaz de compartir ese grito por muchas veces que se profiera.

Por supuesto entiendo la actitud de nuestro desvergonzado alcalde. Cuanto menos diga en un discurso más fácil será conseguir el aplauso y menos tendrá que explicar respecto a sus actos. Aunque esa práctica sea habitual de estos populistas no deja de demostrar la poca vergüenza, insisto, de su comportamiento. 

Que viva Estepona dijo nuestro alcalde cuando preparó el ERE que dejó sin trabajo a 174 esteponeros sin cumplir ningún criterio objetivo: Echaron a buenos trabajadores, dejaron dentro a imputados por delitos de corrupción, por ejemplo. 

Que viva Estepona, repitió, mientras dedicaba recursos públicos a custodiar el patrimonio de sus amigos de la extrema derecha, De Santiago o Garó. 

Que viva Estepona, repite de forma insistente, cuando su socio de Construcciones Solís o su amigo y camarada de Grupo O.V. se adjudica una nueva obra pública. ¡Cómo no decir eso cuando es Estepona la que genera beneficio para tu socio!

Una vez que su avaricia le dejó fuera de la política nacional, también repitió que viva Estepona, contentísimo con tantos esteponeros votantes incondicionales de tan peculiar personaje, amante del dinero, megalómano y soberbio. 

Sin embargo, pese a esos gritos Estepona malvive, cada día menos capaz de manejar su propio destino, cada vez más encadenada al capricho de los llamados ciclos económicos, en realidad estrategias de los dominantes para colocar aquí o allá el interés momentáneo para mantener a los trabajadores pendientes de una supuesta diosa fortuna que les señale para recibir migajas miserables. 

Las cifras de paro, la generalización del empleo precario hasta niveles casi esclavistas, la amenaza constante del empresario que actúa como dueño y señor de personas y voluntades, el fomento de un único turismo que expolia los recursos naturales a cambio de un salario menos que mileurista y por tres meses en la mayoría de los casos es el auténtico “Viva Estepona” fomentado por estos señores del ladrillo, la especulación y la delincuencia. 

Sí, la delincuencia. No olvidamos su conexión con condenados por delincuencia practicada en en el entorno de las entidades públicas. Otro socio suyo, Juan Alberto Hoffman, sigue condenado y en busca y captura por delitos que perjudicaron al Ayuntamiento de Marbella –Que viva Marbella– y ahora tenemos el caso de un ex cargo de confianza suyo, Ricardo Galeote, condenado también por producir daños a nuestro Ayuntamiento y contratado cuando ya se conocía su implicación en el caso. 

Lo siento, pero mi Viva Estepona no puede referirse a esos que esquilman, se aprovechan, maltratan o directamente roban nuestro patrimonio municipal y nuestro entorno natural. Que es nuestro aunque en los registros de la propiedad aparezcan a nombre de tan solo un puñado de personas. 

Para terminar, y como las cosas no cambian en el Estado Español –Que viva España– sino que los casos de persecución política siguen aumentando mientras delincuentes confesos y condenados campan a sus anchas, voy a seguir clamando por la libertad de los presos políticos, el retorno de los exiliados, el fin de la represión a los artistas y la defensa sin límites a la libertad de expresión. Que vivan Estepona, Andalucía, Cataluña y el resto de los pueblos de España libres. Libres de explotadores, corruptos, violentos con uniformes públicos,  ladrones a los trabajadores y con plena decisión sobre su futuro. 

viernes, mayo 04, 2018

Cuatro por tres

Publicado en Estepona Press el 01 de mayo de 2018



Cuatro por tres

Estos días en Estepona, he visto algo que puede resumir en una imagen lo que estamos viviendo cada día los vecinos de nuestro pueblo. En un cartel publicitario se anuncian tres tenores, que no son los “Tres Tenores” por todos conocidos y, por si no fuese bastante, en la foto aparecen cuatro. Duros a cuatro pesetas, bulevares del todo a cien, alcaldes de saldo. 

No, no fui a disfrutar con el magnífico espectáculo que seguo dieron en el teatro municipal y de antemano pido disculpas a los “Tres tenores” por utilizar su propaganda para escribir esta modesta columna. Pero ellos mismos serán conscientes de la incongruencia entre el título y el número de personas que aparecen en la foto. Primero me llevó a la risión, y luego a la curiosidad por saber cuál de los cuatro fotografiados no llega, según sus compañeros, a tenor. 
Luego llegué a una conclusión mucho más triste: En Estepona nos pueden ofrecer, nos ofrecen de hecho, constantes mentiras respecto a los números y nos quedamos impasibles, todo nos parece bien y nadie va a conseguir cambiar esta tendencia. 

Nos dijeron que al Museo Garó acudirían miles de turistas, como los que no llenan cada día el Orquidario. También nos contaron que este mandato sería el último, nuestro Alcalde estaba destinado a ser Ministro de España y V de Alemania y partiría en su caballo blanco hacia Madrid. Longaniza para atar perros y platos de oro para las cenas de todos los esteponeros. 

La realidad es otra. Solo está demostrado el incremento de negocio proveniente de la administración público del que disfrutan los socios de nuestro alcalde. Y eso que llaman espectacular crecimiento no es más que la precarización infame del empleo y la intensificación de las peores prácticas turísticas. Esas que destrozan más que crean y que empujan las ciudades a la gentrificación. 

Esperamos tener tiempo en este medio impreso –mucha suerte para los editores– para desgranar en detalle las matemáticas creativas de nuestro Alcalde y prometemos estar aquí regularmente con nuestro punto de vista siempre re-verde. Ese Re-Verde que también clamará por la democracia, por la libertad de expresión y por el derecho a la participación política de todos los que hoy sufren prisión, exilio o persecución.

miércoles, noviembre 25, 2015

A nosotros, en Estepona

Publicado en Estepona Press el 24/11/2015




Aunque no es la primera vez que nos pasa, y sin ánimo alguno de crear alarmismos, sería de ilusos negar que la situación geopolítica internacional camina firme y decididamente hacia la superación de la supuesta balsa de aceite en la que navegaba el mundo occidental. 

No quiero, ni puedo ni debo, elucubrar sobre cuál va a ser el futuro, aunque se presenta bastante negro si seguimos confiando en la política de guerra que se impone desde los Estados Unidos y esos gobiernos aliados entre los que el nuestro se encuentra. 

Sin embargo, sí que me puedo permitir hacer notar algunas obviedades en lo que a nuestro pueblecito se refiere. Primero, como en toda Europa en Estepona estamos obligados a no movernos ni un milímetro de la defensa de la igualdad de todas las personas y por tanto del multiculturalismo como principio positivo, que nos aleja del militarismo, la xenofobia, el nacionalismo y el odio racial. 

Luego, y de manera obligada, el análisis de la situación económica también nos obliga a reafirmarnos en unos principios que parecen tan de Perogrullo como los anteriores. Como ellos, están constantemente puestos en duda por unos gobernantes empeñados en repetir los mismos esquemas. Deberíamos saber que repitiendo una receta, lo lógico es obtener los mismos resultados. 

Así, y simplificando, impelo a nuestros vecinos y a sus gobernantes a dar por finiquitado el modelo de vida basado en el consumo de combustibles fósiles sin límite y de manera asociada la economía del turismo residencial. 

Tienen que saber que no hay petróleo para mucho tiempo, y las guerras actuales casi ni se  justifican por un botín que será escaso y poco duradero. Como tampoco hay alternativas tecnológicas para el desplazamiento de mercancías y personas que cada vez serán más caros y más difíciles.  

La economía del turismo residencial, asociada al sol, la playa, la construcción y los viajes en avión, jamás volverá tal y como la hemos conocido. Cabría decir que afortunadamente, pues puede que sea la única forma en la que nos veamos obligados a cambiar de verdad nuestro modelo productivo. 

Hay que decir que ya estaba herida de muerte, pero puede que el incremento de las acciones militares en el mundo sea la puntilla que se necesitaba para acabar con un sector que dejó en nuestra zona algunos millonarios, cientos de políticos corruptos y una masa trabajadora empobrecida y endeudada hasta las cejas, engañada por los que vendieron la burbuja inmobiliaria como algo que jamás dejaría de crecer. 

Por eso, y conocedores como son de la reciente historia, resulta desesperanzador oír a nuestros políticos hablar de la actividad urbanística como generadora de ingresos y riqueza. Y es habitual que ese discurso sea compartido por casi todo el “arco ideológico”, si tal concepto existiese en un mundo de discurso único neoliberal. Este viernes el portavoz del PSOE de Marbella el que defendía el crecimiento de la ciudad en base a las “inversiones” del sector inmobiliario, pero es habitual el mismo mensaje en los miembros del PP y, de forma incomprensible, incluso entre los denominados nuevos partidos o los de la izquierda clásica. 

  Quedan pocas opciones salvo la potenciación del sector primario y sus valores únicos, y solo podremos dejar margen a la industria de transformación agropecuaria de producción comarcal y a un turismo alejado de la masificación. No queda más que ponerse las pilas en fomentar el uso de las energías renovables, que cada vez nos haga menos dependientes de los combustibles fósiles y por tanto del exterior. Aunque no basta con eso, sabemos que no se trata de cambiar coches de gasolina por otros eléctricos, sino que eso implicará la reducción drástica del uso de los coches tal y como ahora lo conocemos. 

Y el de los coches es solo un ejemplo, extensible al resto de maquinarias, productos químicos y demás objetos diarios. En el mundo que nos llega, no será una opción practicar otra agricultura, ganadería y pesca que no sean ecológicas, pues la obtención de los actuales  fertilizantes y pesticidas se verá limitada por la misma limitación energética que el resto de productos actuales.
No estamos todavía en esos parámetros, pero sí que conviene ponerse manos a la obra en la defensa de nuestro medio natural, olvidando el crecimiento y pensando cuántas  futilidades tendremos que eliminar para seguir subsistiendo. Lo primero a tirar por la ventana es la percepción de la inmutabilidad del sistema, capitalista, depredador y opresivo. Otro mundo es posible, y es nuestra obligación pelear por él allá donde nos toca. A nosotros, en Estepona.

Dónde estás, Ángel Garó

Publicado en Estepona Press el 17/11/2015



Estoy muy contento porque algo tan grande, tan majestuoso, tan rojo y tan verde como la Sierra Bermeja sea una semana más actualidad en nuestro pueblo. Esta semana la prensa se ha hecho eco de dos avances científicos que anunció el profesor José Gómez Zotano durante la presentación de la campaña “Sierra Bermeja, naturalmente, Parque Nacional”. El hallazgo de una cuenca acuática cerrada en las cumbres de Sierra Palmitera y la constatación de que esa zona estuvo poblada por pinsapos en tiempos pasados.  

Esto ha pasado pocos días después del apoyo prestado por la Diputación Provincial de Málaga a la declaración de Parque Nacional para nuestra montaña, en un acto que solo cabe calificar como de justicia. La moción, presentada por el concejal casareño de IU-Para la Gente Guzmán Ahumada, fue aceptada unánimemente por todos los miembros de la corporación provincial. 

Recalco la unanimidad en el apoyo de la moción para resaltar que lo fue todos los grupos políticos presentes, incluido el del Partido Popular. Aunque aquí, y solo por analogía inversa, podríamos parafrasear aquello tan conocido de Goscinny “¿Todos? No, porque una pequeña aldea resiste y siempre resistirá”. 

Tenemos en Estepona el claro ejemplo de empecinamiento anti Parque Nacional. En el Pleno Municipal de Estepona de este pasado jueves, y ante una pregunta de otro concejal de IU Para la Gente, Valentín Berrocal, nuestro Alcalde contestó con un “apoyaremos siempre que no cueste dinero el Parque Nacional”. Y se quedó tan pancho, obviando el apoyo de su partido a nivel provincial pero sobre todo obviando el interés que para el pueblo que dice trabajar tiene la declaración de protección. Como habrán observado, aquí se acaba el parecido entre nuestro alcalde y un luchador contra la injusticia como el pequeño Asterix, y aunque tragón insaciable, tampoco es un bonachón inocente como Obelix. 

Porque nuestro Alcalde, centrado como está en el modelo productivo del ladrillo, origen de su inmensa fortuna, no ve la Sierra más que como una inmensa tarta para devorar con un único aprovechamiento: el especulativo inmobiliario. Y eso le impide ver cómo se transforman para bien las comunidades que forman parte de estos espacios naturales. Aunque las actividades económicas asociadas a un Parque Nacional tienen el grave defecto de ser colectivas, de crecimiento lento aunque constante, socialmente diversificadas y de beneficios a medio y largo plazo. Nada que ver con la inmediatez del negocio urbanístico al que está acostumbrado.  

Para enmascarar su verdadero interés es tan poco honesto con sus vecinos que alude a la austeridad municipal aquel que no ha tenido reparo en comprar un busto del Sr. Borbón Grecia por 14.000 €, o invertir en equipamientos tan fracasados como el Orquidario o el Museo Garó. De estos dos inventos no conocemos el coste, pero sí las falsas estadísticas que se inventan para justificar su megalomanía o el trato de favor a los amigos. 

Porque no se creerán las cifras publicadas de visitantes al Orquidario. Según el Ayuntamiento desde su apertura el 29 de marzo, han entrado ¡200.000 personas!. Si así fuese, durante cada día que ha estado abierto han pasado una media de 1075 personas por la instalación. Todos los días, de martes a domingo, más de mil personas han colapsado la calle Terraza y alrededores para entrar de 75 en 75 personas cada media hora. 

Por cierto, ¿alguien se acuerda del Museo Garó y el tráfico inmenso de visitantes que iba a generar? ¿Cuántos millones se han generado para la localidad con una colección artística que podía eclipsar la Thyssen y el Picasso juntos? ¿Cuánto nos cuesta a nosotros? ¿Dónde está Ángel Garó? 

PS: No he olvidado lo que ha pasado en París, esa ciudad que en solo dos visitas me atrapó para siempre. Y ante esos terribles asesinatos, siento un dolor inmenso por las víctimas y sus allegados. Un dolor muy parecido al que tenemos todos cuando la muerte injusta nos golpea tan cerca y que se repite por muchos rincones del mundo. Solo los malvados no pueden sentir compasión ante crímenes tan horrendos. No me considero uno de ellos, y por eso, además, no puedo evitar el sentimiento de culpa por no haber hecho mi parte en evitar tanta injusticia. Tanta sangre inocente, tantos trabajadores y trabajadoras, niños y ancianos que caen cada día bajo el fuego y la metralla. No me siento responsable de los atentados de París, que repudio absolutamente, pero sí que quiero pedir perdón por la sangre derramada en Siria, Irak, Afghanistán, Libia, Palestina y tantos otros lugares en los que la fuerza criminal de las potencias occidentales masacra diariamente en nombre de un dios más poderoso que ninguno: el dinero. Ciudadanos del mundo, víctimas del imperialismo, perdonadme por no haber conseguido derrocar estos gobiernos asesinos. 

Un buen golpe con la hoz

Publicado en Estepona Press el 10/11/2015



El pasado viernes tuvo lugar en Casares la presentación de la campaña “Sierra Bermeja, naturalmente, Parque Nacional”. La Plataforma constituida con el fin de lograr la máxima protección para ese espacio natural único daba así un paso más en el intento de convertir un anhelado proyecto en una realidad para nuestra montaña. 

No va a ser objeto de esta columna el glosario de los merecimientos para conseguir esa figura jurídica, ya que ese trabajo está en muy buenas manos en el equipo científico y también en el grupo de activistas, ecologistas y resto de colectivos que desde 2007 no han cejado en este empeño. Vaya desde aquí nuestro agradecimiento por todo lo que están haciendo y por todo lo que harán en el futuro. No obstante, el lector interesado en profundizar en esta cuestión debe pasarse por Casares a visitar la exposición o por cualquiera de los otros municipios en los que se expondrá en meses venideros. También recomiendo la búsqueda en internet de la abundante documentación que ya hay disponible, por ejemplo en la página iluana.com. Y, sobre todo, es imprescindible girar la cabeza, que casi siempre tenemos mirando a la línea de costa, y observar la impresionante masa de color bermejo que tenemos a nuestras espaldas los esteponeros.  

Sí que me quedaré, puede que sea lo que me toca, en el aspecto político de la presentación del pasado viernes. Alguien pensará que si los valores naturales, sociales y económicos a defender son indubitados la política poco tendrá que decir, más que apoyar una reivindicación justa. Conservacionista pero al mismo tiempo generadora de importantes expectativas económicas y de progreso social a la comunidad. 

Sin embargo, la realidad es otra muy distinta. Intentaré reflejar la actual situación según nos contaron durante la presentación los promotores de la iniciativa. Diez municipios tendrían territorios dentro del Parque –más o menos de Oeste a Este, Casares, Genalguacil, Estepona, Jubrique, Pujerra, Júzcar, Igualeja, Parauta, Benahavís, Istán–, con alcaldes de tres partidos distintos –PP, PSOE e IU– y con muy diferente actitud frente a la iniciativa. Municipios decididamente partidarios entre los que están Casares, Genalguacil, Jubrique y Júzcar con los alcaldes de los dos primeros participando en la presentación. Otro que mostró gran interés en apoyarla, Istán, con la presencia también de representantes de su gobierno el viernes pese a que está inmerso en el proyecto de la Sierra de las Nieves, como Parauta. También los hay que hasta el momento no han dicho nada, Pujerra, Igualeja y Benahavís. Y, finalmente, Estepona. 

Estepona cuenta con una de las mayores aportaciones en territorio al futuro Parque Nacional. Cuenta también con gran parte de la vertiente sur, la expuesta al Mediterráneo, la más visible para los visitantes, el escaparate del Parque. También, por si fuera poco, se adhirió formalmente a la petición del Parque en 2008, siendo alcalde el socialista David Valadez. Una adhesión aprobada por unanimidad de la Corporación a propuesta, creo que viene al caso, del Partido Popular. El PP estaba entonces en una beligerante oposición al gobierno municipal haciendo piña con los expulsados del PSOE y exgilistas imputados en la causa de corrupción de Astapa. 

Sin embargo, y pese a un acuerdo municipal aprobado en el Pleno de la Corporación, la posición actual del Ayuntamiento de Estepona es de oposición frontal al proyecto. Algo solo comprensible si volvemos a mi columna de la semana pasada, en la que contábamos que casi nada más sentarse en el sillón el Sr. García Urbano solicitó a los servicios jurídicos municipales un informe para ver si había forma de enajenar el monte de propios –propiedad municipal– dentro de la Sierra Bermeja. 

Hay que resaltar, así lo hicieron los ponentes el viernes, que esa posición a la que me refiero es personal del Sr. Alcalde, no compartida ni por su grupo en Diputación Provincial ni por algunos concejales de Estepona que se han atrevido a manifestar su apoyo al proyecto, aunque susurrando por si les oye el ogro que tienen por Jefe en la Alcaldía. El carácter personalista del actual mandato municipal hace imposible que esas voces discordantes salgan fuera del ámbito privado. Y ahora que se sube por encima de la eterna Villalobos, es probable que tampoco en la provincia nadie se atreva a toserle. 

Terminando el repaso de la posición política esteponera, agradecer la presencia y el apoyo del portavoz de IU-Para la Gente, Valentín Berrocal, en la misma línea que el de la concejala de CSSP, Rosario Luque, que no pudo acudir al acto. Para terminar, habría que preguntar dónde estaban los concejales del PSOE de Estepona, aunque esa pregunta podríamos hacerla todos los días y sobre todos los temas. 

La que está clara es la posición de los ecosocialistas en Estepona. Espacio Verde-EVA apoyó la creación de la Plataforma por Sierra Bermeja Parque Nacional desde su constitución en 2007, hace tiempo que estamos decididos a dar un buen golpe con la hoz a todo aquello que se niega a la conservación y disfrute respetuoso y sostenible de nuestra maravillosa Sierra Bermeja.