miércoles, noviembre 25, 2015

El traje nuevo del Emperador

Publicado en Estepona Press el 27/10/2015




Está revuelto el pueblecito con la noticia de que nuestro alcalde, el Notario, será candidato del Partido Popular por Málaga en las próximas elecciones generales. Es fácil oír opiniones diversas sobre si nos conviene o no a nosotros, los esteponeros, que el Sr. García Urbano participe en los comicios representando al Partido Popular. Estoy seguro que muchos piensan, encabezados por él mismo, que no hay nadie mejor para sustituirle y por eso ya ha adelantado que en caso de resultar elegido no abandonará la Alcaldía. 

A mí, permítanme que les diga, me parece que cualquiera de los que le siguen será capaz de hacerlo tan mal como él y defender el interés especulativo de las empresas concesionarias y los grandes corporaciones financieras exactamente igual que hasta ahora se ha estado haciendo. También, cualquiera, será capaz de colocar algunas macetas mientras se entierra el dinero público en remodelaciones de calles que son parches, como las recientes lluvias han venido a demostrar. Además, y conociéndole, seguro que desde Madrid será capaz de intervenir en interés de sus asociados comerciales e inmobiliarios con el mismo descaro que lo ha estado haciendo tanto en nuestra localidad como Marbella durante los años del GIL y el GIL ampliado que ha supuesto el gobierno de Ángeles Muñoz en la ciudad vecina. 

Así, y aunque no recibiese atención mediática del mismo nivel, su sucesor también podría mentir a la población inventándose el fin de la estacionalidad en la industria turística o lanzar cantos de sirena respecto a multimillonarias inversiones generadoras de miles de puestos de trabajo en el sector de la construcción. Porque es fácil mentir, e incluso visto lo visto no resulta muy complicado convencer al elector de que se ha producido la recuperación económica cuando los datos dicen que la supuesta mejoría no llega a suponer más que el habitual y estacional incremento de las precarias contrataciones veraniegas. 

Tampoco cambiará la posición municipal respecto a nuestra Sierra Bermeja, que esta semana será actualidad en toda la comarca por el inicio de una campaña en defensa de su declaración como Parque Nacional. Hace unos días conocí que el Sr. García Urbano solicitó nada más llegar un informe jurídico para estudiar la posibilidad de su enajenación, total o en concesión, de los montes de propios de Estepona y como ya conocemos su voraz apetito inmobiliario es previsible que si puede pegar ese mordisco no lo dejará escapar ni siquiera desde la Carrera de San Jerónimo. Desde luego, por parte de ellos no se moverá ni un dedo en ampliar la defensa de nuestro espacio natural. 

Así, y en un tono menor pero no menos importante por lo que significa de prepotencia y abuso, seguirá siendo posible que con dinero público se paguen 14.000 euros a un amigo, sin concurso y sin justificación, por la venta de un busto del Sr. Borbón Grecia, aunque haya que convencer a toda una Diputación Provincial que se hace por “razones sociales y humanitarias”

 Con todo, y visto lo previsible que puede ser el futuro, lo que no deja de sorprenderme es la capacidad que tiene nuestro Alcalde de incrementar un grado más egolatría cada día que pasa. Estos días, hablando del tema que nos ocupa y refiriéndose a sí mismo, ha dicho “es un orgullo para todos que el Alcalde de Estepona esté en el Congreso de los Diputados”. Lo siento, pero  sin colocar un “casi” delante del “todos” es mucho suponer que estaremos orgullosos de tenerle en Madrid. Que conste que no desmerecerá mucho en las filas populares, plagadas de escándalos de corrupción, e investigados por el dinero que se han gastado y se gastarán en la campaña electoral. No, él da la talla perfectamente en ese grupo de diputados. Pero de ahí a que eso nos suponga un orgullo va un trecho bastante largo, Sr. Notario.  

Aunque voy a tener un gesto de compasión hacia él. Debe ser muy difícil vivir rodeado de aduladores, pelotas, interesados y gañanes sin que nadie se atreva a decirle que va desnudo. Eso debió pasarle cuando aquel ridículo paseo en descapotable durante la etapa de la Vuelta a España. Esa etapa que consiguió 20 segundos de transmisión televisiva para Estepona y que nunca sabremos cuánto nos costó. Sin duda, más que el traje nuevo de un emperador. 

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