lunes, abril 24, 2006

Mármol, que es más caro

Emitido en SER Costa del Sol el 24/04/2006


¿Conocen Vds. el chiste aquel del cateto nuevo rico? Sí, hombre. Ese al que le pareció poco escayolar el brazo roto de su hijo y pidió mármol al médico que le atendía. Pues esa es la imagen que viene a mi cabeza cuando paseo por la calle Terraza de Estepona. Un cateto, nuevo rico, intentando aparentar algo que ni es, ni será nunca.

No sé que es peor, si intentar parecer culto y refinado con mi dinero o que no lo consiga. Porque, definitivamente, no lo consigue. Mármol, que es más caro. Mármol, que es más fino. Mármol, como en las calles de Maiami. ¿Cómo se dirá mármol con acento de Florida?.

Y por si fuera poco, mármol dos veces, una para poner y otra para quitar.

Aunque no sé de qué me extraño. El Sr. Montesinos y su Partido Andalucista poseen el mismo nivel estético que el resto del equipo de gobierno. Rotondas horteras con estatuas imposibles rescatadas del todo a millón de euros. Desfiles paramilitares y disfraces de Robocop para el aprendiz del Tal y Tal. Aunque en realidad, ellos sólo intentan parecerse a la cabeza más importante de todas. Sí, ya saben. La más grande cabeza de mi pueblo.

lunes, abril 17, 2006

Prerrogativa cofradiera


Emitido en SER Costa del Sol 17/04/2006. Foto g.g.

Este que les habla abandonó la iglesia católica antes de que en Estepona se “reinauguraran” las tradiciones milenarias de la semana santa.

Es decir, hace algún tiempo, pero tampoco tanto como para que tenga que sentirme culpable de no compartir ni entender una tradición casi, casi recién llegada a mi pueblo. Aún así, participo de los desfiles como público. Asombrado, igual que un alemán que viene a pasar 4 días a la costa.

Y todos los años, hay cosas que me sorprenden. Una de ellas es esa inevitable presencia de los representantes de la administración civil, actuando como tales, en los actos de una organización privada. Tampoco entiendo muy bien que pintan los miembros de los cuerpos policiales, pistola al cinto, paseando con varas de plata en lugar de perseguir delincuentes u ordenar el tráfico. Será cosa de que seguimos en un estado confesional, y yo sin enterarme.

Pero este año, lo que más miedo me ha dado, sin dudarlo, ha sido esa prerrogativa que tiene una cofradía de Marbella para liberar un preso. ¿Se imaginan los nombres que me pasaron por la cabeza?. Puedo asegurarles que al alemán que reside en mí se le pusieron los vellos de punta.

lunes, abril 10, 2006

Prietas las filas, recias marciales

Emitido en SER Costa del Sol el 10/04/2006. Foto g.g.


El pasado sábado los esteponeros tuvimos la oportunidad de ver pasar por nuestras calles un impresionante desfile. Caballos, fusiles, cornetas y tambores, prietas las filas, recias marciales.

Presentando honores ante aquella tribuna presidida por los jefecillos locales. Horteras, casposos uniformes a bordo de caballos pura raza, como los de Juan Antonio Roca.

Niños armados, disfrazados de “novios de la muerte”, patéticos imitadores de soldados en acción de guerra, “nasíos pa matá”.


Hasta homenaje a los caídos hubo. Banderas, cruces y más trompetas para “los caídos” ¿quiénes? ¿de qué guerra? ¿de la batalla Malaya?.


Despliegue paramilitar autobombo del rey de las rotondas. El concejal de los policías, Crespo, único prétor gilista que aún se permite gestos grandilocuentes y exagerados como los que le gustaban a su padrino político, el ostentóreo Jesús Gil.

Eso sí, como siempre decía el fundador, nada de todo esto cuesta un duro al pueblo. Que suerte que siempre se encuentra un mecenas, promotor inmobiliario, claro, dispuesto a financiar hasta el más absurdo de los espectáculos de manera gratuita.


¿De verdad nos merecemos estos catetos, nuevos ricos? ¿De verdad creen en el altruísmo de los mecenazgos del ladrillo?. Pregúntense, preguntémonos por las intenciones de toda esta gente.

lunes, abril 03, 2006

Sagrada Historia

Emitido en SER Costa del Sol el 03/04/2006

Jesús bajó de la colina, y miles dijeron Jesús, tú eres mi señor. Y él designó apóstoles y ministros que predicaron hasta más allá del mar. Y sus creencias triunfaron, y muchos pensaron que eso estaba bien. Y durante mucho tiempo mandaron en Marbella, haciendo justo lo que el profeta dejó dicho. Y también en Estepona y Manilva.

Y en ninguna de estas tierras volvió a crecer la hierba, pues fue recalificada. Y no se construyeron hospitales ni escuelas, pues el suelo se transmutó en coches de lujo y sueldos de propagadores de la nueva fe.

Y desde lo alto de enormes grúas los apóstoles miraban, orgullosos, a ese pueblo que creyó en los falsos milagros. Y pensaron que nada podía pasarles pues tenían súbditos en todas partes, e incluso el pueblo seguía creyendo en ellos, votándoles aunque cambiasen de nombre.

Todo esto que parece un mal cuento, debe acabar si la Verdad y la Justicia, con mayúsculas, hacen su trabajo y colocan a cada uno en su sitio. A muchos en la calle, desnudos como vinieron. A otros en la cárcel.