lunes, diciembre 27, 2010

No a la constitución

Publicado en Estepona Información el 11/12/2010

A la del 78, me refiero. No es la primera vez que me posiciono en esta columna contra un documento que discrimina a las personas según su según su nacimiento y ahora, a pocos días después de su aniversario, no voy a cambiar de opinión.

Un texto caduco que por la sola inclusión de la institución monárquica debería ser repudiado por todos los demócratas pero que además ha servido para perpetuar el liberalismo económico y las privilegiadas relaciones que mantiene la Iglesia Católica con el Estado. La mera inclusión del término “social” en el art.1 o la enumeración de algunos derechos como el del trabajo o a la vivienda digna no es suficiente para apoyar un texto que no es útil para regular las relaciones de los ciudadanos que convivimos en el Estado.

No es el único ejemplo pero la cuestión de la vivienda, por su relación con la Costa de la Corrupción, es suficientemente significativo del fracaso constitucional. Dice el texto en su art. 47 que “todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada”, y en el artículo 32 se reconoce el derecho a la propiedad privada, limitado por la “función social” de la misma. La práctica constitucional, 30 años después, ha puesto de manifiesto que el derecho a la propiedad privada es el único inviolable, que cada vez hay más diferencias entre poseedores de las riquezas y pobres y que la “función social” de la propiedad queda reducida a su declaración de intenciones, que no al ordenamiento efectivo.

En la Costa se acumulan las viviendas vacías junto a los expedientes de solicitud de una vivienda digna. El derecho a la propiedad privada, aunque sea la de los especuladores y corruptos, prevalece sobre el de los ciudadanos condenados a vivir en condiciones extremas.

Ha llegado el momento de solicitar una crisis constitucional profunda, que acabe con la desigualdad, con los privilegios de ciertas iglesias y, sobre todo, permita a los poderes públicos actuar de forma contundente contra la desigualdad y la injusticia social. Por una constitución republicana, laica, federal y social.

lunes, diciembre 06, 2010

Una obra innecesaria

Publicado en Estepona Información el 04/12/2010

A pocos días de cerrarse el plazo de exposición pública del estudio informativo sobre la hipotética autopista de peaje entre Ronda y la Costa del Sol el gobierno de la nación sigue dando ejemplos de políticas económicas insostenibles, alejadas de la necesidad y propiciadoras del despilfarro de los recursos públicos naturales y financieros.

Si bien es cierto que se hace necesaria la adecuación de la actual carretera Ronda - San Pedro, la demanda de un transporte por carretera de calidad entre las dos comarcas malagueñas no justifica en modo alguno la multimillonaria inversión pública ni, caso de conseguirse, la cesión del supuesto negocio a una entidad privada.

Además, en lugar de incrementar las medidas de protección de un entorno único en el mundo, Sierra Bermeja y Valle del Genal, de indiscutibles valores naturales, culturales, históricos y etnográficos la construcción de la autopista ejercerá un impacto directo negativo sobre las tierras que soportarían su trazado. Daños inmediatos e incalculables sobre acuíferos como el de Jarastepar o los destrozos de cientos de hectáreas de bosque mediterráneo endémico de Sierra Bermeja.

Por parte de la comunidad científica y con el apoyo de multitud de organizaciones ciudadanas se ha reiterado la petición de figuras de protección específicas para este territorio, Parque Nacional de las Sierras Bermejas Malagueñas y Parque Natural del Valle del Genal. Estas peticiones. El Gobierno socialista, ignora la racionalidad de estas medidas y continúa empeñado en el anuncio de obras megalíticas con el reclamo de la creación de empleo inmediato que esconde un empobrecimiento de las comarcas y, en todo caso, la realización de beneficios empresariales a grandes grupos del cemento y el ladrillo.

Y, hurgando en la herida, el anuncio de estas obras coincide con el frenazo a las inversiones del Tren Litoral de la Costa del Sol, condenado de nuevo al parón presupuestario. No nos cabe ninguna duda, hay que parar tan descabellado proyecto mediante el impulso de políticas respetuosas con el medio y los recursos.

viernes, diciembre 03, 2010

Quimera

Publicado en Estepona Información el 27/11/2010

A estas alturas de la película los partidos políticos de la localidad insisten en el mismo lenguaje, las mismas recetas. Aún reconociendo la caducidad de un sistema económico basado en el ladrillo, no hay manera de sacarles más que promesas de “inversores” interesados exclusivamente en lo que se ha demostrado como ineficaz y empobrecedor.

Del análisis del convenio con los propietarios de los terrenos de la Herencia Nadal Guerrero se desprende que nadie ha intentado tan siquiera preguntarse por otras alternativas de actividad económica. Estamos ante un documento que consagra el negocio urbanístico como el único posible en nuestra localidad. El convenio, que no tiene nada que ver con ninguna futura universidad en la localidad, establece pasos para la ordenación de una parte muy importante del territorio siendo ajeno tanto a una visión completa y compleja del término municipal como a la propia realidad económica.

Preparar el terreno para la construcción de seis mil viviendas que deberían alojar, si para eso fuesen concebidas, a veinticuatro mil esteponeros inexistentes es la única intención del documento. Ficticia intención que ignora el parque de viviendas vacías de la localidad, el desplome del mercado inmobiliario y las capacidades de la tierra para absorber tan tremendo impacto destructor.

Sin embargo, y conocida la filosofía de nuestros gobernantes, nos queda esperar que los partidos políticos tradicionales aprueben el documento alegando la creación de puestos de trabajo y la revitalización de la vida económica con la creación de la también imaginaria universidad esteponera. Ninguno de ellos recordará que la construcción es el más efímero de los negocios y el que mayor capacidad de destrucción tiene de nuestros auténticos tesoros económicos, nuestros campos y nuestras playas.

Hay que lamentar nuevamente que el interés electoral haya precipitado la firma y puesta en escena de un convenio tan falso como los anteriores y que juega con la ilusión de los trabajadores afectados por el paro y el de la población aún pendiente de la quimera universitaria.

jueves, noviembre 25, 2010

Políticas verdes

Publicado en Estepona Información el 20/11/2010

Dicen del candidato popular que “piensa en verde” porque habla de plantar 7.000 árboles en el término municipal, y esa es la mayor de sus propuestas medioambientales. En una lectura precipitada, parecería una propuesta positiva, a imitar y apoyar.

Yendo un poco más allá nos encontramos con que incluye su proyecto especies extrañas a nuestra tierra como la tipuana, de origen sudamericano y poco recomendable en calles y avenidas por la agresividad de sus raíces. Y si continuamos leyendo nos encontramos con la famosa coletilla del coste cero. Ya estamos más que acostumbrados a que los costes cero supongan enriquecimiento ilícito de unos cuantos en detrimento del conjunto de la comunidad.

Sin embargo, y más allá de lo discutible del modelo de ajardinamiento, nos llama la atención la facilidad en colocarse la etiqueta “verde” o “ecológico” cuando hablan de colocar cuatro macetas en las calles del centro.

El Sr. García Urbano y su P.P. anuncia su furor “ecologista” al mismo tiempo que mantienen como solución para los campitos la urbanización como solución del problema. Sin discriminar tamaño, uso o relevancia paisajística se insiste desde la derecha esteponera, rancia incluso a la sombra de una tipuana, que hay que convertir en urbanos todos los territorios municipales invadidos de facto por la voracidad constructora de esos ciudadanos que han levantado mansiones en terrenos inundables o sobre vías pecuarias públicas.

Las políticas medioambientales no se ciñen al número de jardines ni a la gestión de los residuos sólidos urbanos. Incluyendo una adecuada gestión de la ciudad, en un municipio como el nuestro lo principal es preservar el mayor de nuestros tesoros: Nuestro magnífico entorno natural. Y es desde un planeamiento urbanístico riguroso, que reconozca la naturaleza finita de los recursos, alejado de crecimientos antinaturales, defensor del paisaje, que fomente las potencialidades agrícolas y ganaderas y que pelee de forma incansable por preservar para siempre Sierra Bermeja, las dunas de Saladillo, los arroyos y playas como se harán políticas “verdes”.

lunes, noviembre 15, 2010

La mosca tras la oreja

Publicado en Estepona Información el 13/11/2010

El escepticismo general entre la población ante el anuncio de un nuevo convenio, enésimo, respecto a la legendaria universidad de Estepona no nos puede sorprender. Ya llevamos muchas convocatorias electorales y cada una de ellas ha contado con el ruido universitario incluido.

Hace ya tiempo que desde estas páginas dijimos que la Universidad no es una aspiración de la clase política esteponera sino la excusa para la concreción de un negocio inmobiliario que siempre tendrá como objetivo el enriquecimiento de unos propietarios ajenos al espíritu de la herencia Nadal-Guerrero y que llevan décadas centrados únicamente en la maximización de sus beneficios empresariales.

Y una vez más se nos vuelve a presentar a escasos meses de las elecciones como ya realizada la que viene siendo mítica esperanza esteponera, su Universidad. Sin embargo, las coincidencias entre este anuncio y los anteriormente presentados son tantas que no nos queda más remedio que plantear una extremada cautela en la valoración.

Volvemos a ver sobre la mesa el misterioso “proyecto” de Barrientos y la UMA con una fantasmagórica licenciatura relativa al deporte, y sentados a los mismos actores implicados, el PSOE y los grupos financieros Unicaja e Hidalgo, ninguno de ellos caracterizado por su altruismo precisamente.

También, repitiendo esquemas que deberían ser absolutamente desterrados, nos encontramos con el oscurantismo de la negociación, el triunfalismo y la demagogia en la presentación y un intento de dificultar la comprensión de un documento complejo y que puede esconder justo lo único que no se nos cuenta en rueda de prensa: Las contraprestaciones que recibirán los propietarios actuales por tan desprendido y generoso convenio con nuestro Ayuntamiento.

Por si fuera poco, para llevar a buen término este convenio se contempla la imaginaria construcción de 6.500 viviendas para las que no hay mercado, necesidad ni futuros habitantes. Como nos pasó en los anuncios de Gil Marín, Caba, Rosa Díez y Barrientos, comprenderán que algunos tengamos la mosca tras de la oreja.

lunes, noviembre 08, 2010

Y ahora, el Supremo

Publicado en Estepona Información el 06/11/2010

No somos los esteponeros una excepción cuando de comportamientos extravagantes se trata. Está frecuentemente extendido por la península el prestar oídos a personajes que deberían andar escondidos en lugar de ir exhibiéndose por plazas y mercados.

Y no, no me refiero a esos fenómenos mediáticos que llenan las pantallas nocturnas contándonos sus miserias personales, sino a aquellos que son capaces de presentarse ante los ciudadanos, pedirles su confianza, defraudarla y volver a pedirla como si con ellos no fuese la cosa.

En Estepona tenemos cumplidos ejemplos de lo anterior. Algunos ya forman parte del acervo popular, como ese dirigente que sin ideología ni pensamiento propio alguno lleva décadas deambulando de un partido a otro a la busca de un escañito desde el que hablar de pastos, casmisnos rurales, porconsiguientes y otras perlas lingüísticas propias.

Y hay otros, más peligrosos, que tienen intención de presentarse a las elecciones aunque estén condenados por causar daños directos al Ayuntamiento. Ese ayuntamiento que debería ser de todos y algunos pensaban que era para ellos solos.

El Tribunal Supremo ha ratificado las sentencias del Tribunal de Cuentas por las que, a instancias de Los Verdes, fueron condenados el Sr. Crespo y otros miembros del partido GIL por alcance contable. El Sr. Crespo, está probado, percibió cantidades de las arcas públicas a las que no tenía derecho.

Lamentablemente, la inacción de los demás partidos políticos de la localidad y la acción interesada del PSOE comandado por Barrientos ha impedido que las cantidades a recuperar sean más importantes. Únicamente nuestro pequeño partido puso toda la carne posible en el asador para recuperar para todos la mayor cantidad de dinero posible.

Sin embargo, tanto el PSOE como PP, IU y PA participaron en gobiernos con los ahora condenados, mirando para otro sitio cuando del interés público se trataba. Y siguen tratando como a iguales a aquellos que hoy han visto ratificadas sus condenas por el Tribunal Supremo. Quizá porque efectivamente sean iguales. Nosotros no lo somos.