lunes, agosto 09, 2010

Obamanía

Publicado en Estepona Información el 07/08/2010

La visita que la primera dama mundial y su hija han hecho a nuestra comarca ha destapado en todos los medios de comunicación y en los representantes políticos más cercanos una afición a la información “rosa” con momentos francamente hilarantes.

No cabe duda que el que la esposa del Presidente de los EE.UU, el imperio, haya decidido visitar nuestra maravillosa tierra es noticiable. Merece la pena que los aspectos colaterales políticos y económicos de la visita sean conocidos y analizados debidamente. Sin embargo, más allá de todo eso hemos visto como los periódicos más sesudos y los analistas más rigurosos discuten sobre aspectos tan banales como el color del vestido que lleva puesto la “Presidenta” o los helados que comió su hija pequeña.

Por parte de la Prensa española se ha tratado el asunto como la visita de una reina consorte en el país más monárquico del mundo. Una mujer sin duda extraordinaria pero que nos llega con el exclusivo mérito personal de ser esposa del Sr. Obama, que sí que puede considerarse el personaje más relevante de lo que llevamos de siglo.

En un país que debería estar empeñado en superar los prejuicios de sexo parece un paso atrás en la lucha por la igualdad el destacar a una mujer por su matrimonio o su maternidad. Y en este sentido, la Prensa española ha caído de lleno en el papanatismo más zafio, compitiendo con la telebasura reinante en plano de igualdad, colocando al mismo nivel a Shasha Obama y Andreíta Esteban.

Aunque no hay que extrañarse de lo que hacen los medios buscando rentabilidad comercial cuando por parte de los dirigentes de la zona, nuestros líderes más preclaros, se empeñaron en una burda batalla por adjudicarse territorialmente una decisión que se tomó en Washington sin tener en cuenta si el Guadalmina corría en un término municipal u otro. El espectáculo de carteles, banderolas, declaraciones engoladas y ganas de ser recibidos personalmente por la Emperatriz Michelle resulta hilarante y ridículo. A pesar de todos ellos, seguro que las ilustres turistas han disfrutado con nosotros.

miércoles, agosto 04, 2010

Plaza de Oriente

Publicado en Estepona Información el 31/07/2010

Supongo que si uno lleva tres días en la política pensará que los mítines sirven de algo. Es decir, que valorará como gran éxito la masiva comparecencia de tus más fanáticos seguidores, los menos críticos a la par que ociosos, esos que siempre están dispuestos a aplaudir al “jefe” diga éste lo que diga.

Desde la experiencia, desde los múltiples traslados en autobús a seguir a mi compañero candidato, o secretario general, o coordinador nacional del partido puedo afirmar sin temor a equivocarme que un “multitudinario mitin” no significa absolutamente nada ni en términos de apoyo popular ni, muchísimo menos, en el ámbito de las propuestas o el aporte de ideas.

Los militantes acuden animados por el espíritu gregario que les empuja a gritar al unísono y jalear y espolear a cualquier personaje, incluidos perdedores seculares como Rajoy y Arenas, sin emitir el más mínimo sonido discrepante, crítico o tan siquiera inquisitivo respecto a programas, ideas o equipos de trabajo.

La euforia de los propios no aporta ningún valor extra ni a las candidaturas ni a las propuestas políticas de los candidatos, teniendo un valor exclusivamente íntimo que puede elevar la autoestima, o desatado ego, del político novato. Los profesionales conocen a casi todos los asistentes a los mítines. Los mismos de pueblo en pueblo, de autobús en autobús, en romerías diseñadas por la poderosa estructura organizativa y económica de los grandes partidos.

La cuestión más importante, y lo saben todos, es el impacto en la opinión pública de estos actos. Ahí, los medios de comunicación juegan un efecto imprescindible que puede ser perverso si se camufla la verdad de actos tan inocentes. Por ejemplo, me gustaría conocer cuál es el criterio, científico a ser posible, que siguió la edición digital de este periódico a la hora de contar los asistentes al último mitin celebrado en Estepona. La verdad, me cuesta mucho creerme aquellos números que daba la prensa de Franco cuando de la Plaza de Oriente se trataba. Y aunque los paralelismos sean muchos preferiría enterrarlos a revivirlos.

¿Tanto monta?

Publicado en Estepona Información el 24/07/2010

Los ciudadanos tenemos derecho a una fiscalidad clara, con criterios inteligibles y razonables, que responda a fórmulas matemáticas escritas y bien definidas y que no esté al albur de un decreto, una decisión matinal o un calentón de las cuatro de la tarde.

Quiero referirme hoy a la polémica suscitada en torno al IBI y demás tributos y tasas locales. El modelo tributario parido por el PSOE en tiempos de los extintos, políticamente, Barrientos y Zamorano ha resultado paradigma de lo que no debe ser una fiscalidad de izquierdas. Ni en su formulación, ni en su progresividad ni, especialmente, el destino de los fondos recaudados.

Desde la óptica progresista sabemos que los impuestos son no sólo imprescindibles sino también deseables y la única forma que el sistema económico y político nos permite para acortar las diferencias entre los más ricos y los más desfavorecidos de la sociedad. Que paguen los que tienen para repartir entre los que no tienen. Así de fácil y simple. En el caso de los tributos municipales, para “repartir” en forma de servicios de los que se beneficiará toda la población. Sin embargo, no ha sido esa ni la filosofía ni la práctica de los últimos gobiernos municipales. Se ha hecho recaer la carga impositiva en los hombros de los ciudadanos más modestos mientras se fomentaba el clientelismo y presuntamente se favorecía a determinados intereses empresariales mientras se vaciaba de contenido una administración municipal que lleva años sin dotación presupuestaria que devolver a los vecinos.

Lamentablemente, esa práctica no habría sido distinta de haber estado en las manos del PP. La derecha esteponera nunca criticó un clientelismo del que fue cómplice activo, ni tampoco criticó un urbanismo mayoritariamente certificado con su voto en los plenos municipales. Tanto monta, monta tanto. No es el IBI el culpable de todos los males de la economía esteponera, como tampoco es el liberalismo la solución a los problemas. Se impone, al contrario, la solidaridad, la justicia y el esfuerzo conjunto de la sociedad. Comenzando por los ricos.

lunes, julio 19, 2010

Broncos estertores

Publicado en Estepona Información el 17/10/2010

Hace unas semanas les prometí no entrar en el juego típico de la subpolítica esteponera, descalificaciones y gritos entre supuestos adversarios políticos que terminaban votando a favor de la sobreexplotación del territorio, el incremento de tasas y tributos o aplaudiendo silenciosamente el nepotismo de propios y extraños. Por si acaso volcaba la tortilla, ya saben.

Los Verdes no hemos disparado únicamente con fogueo en ruedas de prensa o ante forofos partidarios. Eso, el autobombo y la zafia propaganda, queda para aquellos que ante la cámara televisiva vociferan y a la hora de la verdad se frotan las manos ante los probables beneficios de un tinglado urbanístico presto a ser votado con todos los parabienes en el pleno municipal.

Los Verdes nos situamos en su momento como única fuerza política decidida a recuperar el daño sufrido por el ayuntamiento esteponero durante la gestión del gobierno gilista de 1995 y lo demostramos ampliando, fundamentando y ganando sentencias a favor del interés público ante el Tribunal de Cuentas.

Imaginamos que eso fue así por nuestras profundas convicciones y también, todo hay que decirlo, porque los demás partidos se fueron descabalgando de esta defensa a medida que pactaban con los gilistas o sus sucesores en pactos de gobierno que han llevado a más de uno a la cárcel.

Y aquí me toca hablar de esta columna, que esta semana propició que estuviese sentado declarando ante un juez como imputado. Una imputación que no la promovió juez, ni fiscal, ni órgano policial alguno. Tampoco se me imputan delitos que tengan que ver con la corrupción. Mis pasajeros “problemas” no son más que uno de los últimos estertores políticos de alguien que sabe que su vida pública ha terminado. No crean que no le compadezco, no me gustaría haber pasado seis meses en la cárcel, condenado a devolver un millón de euros ni estar a la expectativa de lo que aún le puede caer.

En sus últimos momentos le deseo, si no lo mejor, al menos que la Justicia brille, se esclarezca la verdad y se administre con equidad. Y cada palo que aguante su vela.

miércoles, julio 14, 2010

La roja

Publicado en Estepona Información el 10/07/2010

Todos, hasta a los que nos confesamos poco futboleros, estamos entusiasmados con “la roja”. Independientemente de la utilización zafia que de los sentimientos se hace por parte de los interesados en mantener el status quo constitucional, bandera rojigualda y monarquía incluida, todos apoyamos al equipo de nuestro país, España. Aunque algunos lo hacemos presididos por una bandera tricolor de esa España Republicana que todos nos merecemos.

Dicho esto, obligada referencia a ese partido mundialista que sin duda ganaremos, hoy quiero volver a hablar de nuestra “roja”, la Sierra Bermeja, roja como su nombre indica y verde esperanza de nuestra tierra, la más impresionante bandera que nadie pudiese imaginar, auténtica insignia que debería presidir constantemente el discurso y la práctica política municipal.

No nos cansamos de hablar excelencias del mayor afloramiento peridotítico, “rojo”, del mundo. De su singularidad, de su belleza, de los diversos peligros a los que está sometida y de las oportunidades de futuro que nos brinda hemos hablado reiteradamente en nuestra columna, aunque parece que el mensaje no ha calado entre los responsables de su cuidado.

Esta semana los dirigentes municipales nos vuelven a sorprender con un nuevo anuncio de mega urbanización, otra vez promovido por la deleznable familia real saudí. La propuesta, nada imaginativa, villas de lujo y campos de golf, ha sido recibida como agua de mayo por los mismos de siempre e incide en la sobre explotación de los recursos naturales y amenaza de nuevo el precario equilibrio del agua y el medio ambiente de nuestra zona.

En lugar de insistir ante todas las administraciones en la defensa del Parque Nacional de Sierra Bermeja, con la protección integral de sus sistemas naturales, geológicos y geográficos seguimos pensando en las promesas del becerro de oro y la exaltación del dinero fácil, aunque venga de la mano de la dictadura más sangrienta de nuestro entorno.

Esperamos que el domingo gane “la roja” en Sudáfrica y que sea el comienzo de un nuevo futuro para la mayor roja del mundo, nuestra Bermeja.

viernes, julio 09, 2010

Prácticas saludables

Publicado en Estepona Información el 03/07/2010

El que no sea capaz de ver que el futuro de los destinos turísticos de calidad está en el fomento de las prácticas saludables y deportivas está fuera de la realidad, inmerso quizá en la abducción provocada por las épocas del desarrollismo feroz.

Sin embargo, lo que parece ser sumarnos desde Los Verdes a la defensa de los llamados hoteles de salud o deportivos, spa y golf generalmente, va en nuestro caso mucho más allá. Creemos agotada la capacidad de clientela de ese tipo de recintos que han venido acompañados de un exceso de construcción, urbanizaciones anejas y un diseño favorecedor de la reconversión en usos residenciales una vez “agotadas” las previsiones de beneficios beneficios de la actividad hotelera. Así, una moratoria en la construcción de grandes hoteles sería posiblemente una buena medida para la salud del mercado y un descanso para el deteriorado medio ambiente de la costa.

Lo que queremos decir es que es posible fomentar otros usos deportivos y saludables desde la adecuada utilización de los recursos, tan generosos, con que la naturaleza ha dotado a nuestra tierra. En plena batalla respecto a los balizamientos de las playas de la localidad echamos en falta zonas apropiadas para el tráfico de pequeñas embarcaciones a remo o a vela, con embarcaderos apropiados para que el turista pueda practicar su deporte favorito de forma segura y agradable.

Una adecuada protección a las riberas de ríos y arroyos, erradicando esas “limpiezas” de cauces en las que la maquinaria pesada es la protagonista, protegiendo y no dañando la fauna y flora que surge en esos entornos propiciaría también el turismo de naturaleza, favoreciendo el avistamiento, la fotografía o la simple admiración del entorno ayudarían también a generar recursos sostenibles y respetuosos con el medio.

Finalmente, la correcta señalización de caminos públicos, vías pecuarias y demás senderos de uso público, atraería la atención de caminantes, caballistas y ciclistas, favoreciendo el turismo cultural y deportivo sin necesidad de construir más moles de hormigón en nuestro territorio.