lunes, marzo 27, 2006

Franco, Franco, Franco

Emitido en SER Costa del Sol el 27/03/2006


Aunque uno pensaba que estaba curado de espantos, la patética realidad de los políticos de mi pueblo siempre tiene una oportunidad para sorprenderte.


Ha llegado a mis manos un panfleto publicado por el Partido Andalucista de Estepona. Otro más de los que se publicarán hasta las elecciones, autobombo y burda propaganda, si no fuese porque una foto puede convertirlo en memorable.


Sobre un pie donde se lee “manifestación por la autonomía de andalucía”, la imagen nos lleva a otro pasado “La Juventud de Estepona ¡¡Presente!!”, “Alameda con Franco” “Arriba España”. Quizá Montesinos sea incapaz de distinguir entre concentraciones de apoyo al dictador y la lucha por las libertades. Ya sabemos que él llegó a esto de la democracia y el andalucismo cuando estaba bien cuajadito.


Pero debería poner un poquito de cuidado con no molestar a los que sí que cumplieron con el deber que les impuso la historia. Eso cuando se recuperen, nos recuperemos, de las carcajadas que nos ha producido el panfletito.

sábado, marzo 25, 2006

Lo público y lo privado

Publicado en Estepona Información el 25/03/2006

LO PÚBLICO Y LO PRIVADO

Estas palabras se repiten constantemente cuando de política se habla. Todo el mundo hace uso de ellas, y algunos, muchos, de los políticos que nos toca sufrir tienen una permanente confusión, casual o deliberada, respecto a lo que estos términos significan.

Es frecuente oir frases hechas como “el bien de Estepona”, o “lo mejor para el pueblo” aludiendo, precisamente, al uso de bienes públicos en beneficio muy determinado de intereses privados.

Uno sabe que no existe nada parecido al “bien común” que pueda ser global, para todos sin excepción. Y lo sabe por formación ideológica y política, y también por ser usuario del refranero popular español. “Nunca llueve a gusto de todos”. Yo añadiría, “imposible” que llueva a gusto de todos. Así, todo aquel político que utiliza esas expresiones comunes para hacernos creer que trabaja para todos y cada uno de nosotros es, o un ignorante (casi nunca) o un mentiroso (casi siempre).

Dos casos de actualidad ilustran excepcionalmente una suerte de mentiras que mi suspicacia habitual se niega a calificarlas de bienintencionadas. La por ahora frustada recalificación de Selwo, por un lado, y la propuesta de permuta de las vías pecuarias, por otro.

Así, hemos tenido que oir que la generación de plusvalías multimillonarias en el mercado inmobiliario destinadas al enriquecimiento de una empresa privada, es “lo mejor posible para Estepona”. Aún cuando todos sabemos que sería a costa de algo incuestionablemente de todos, como son los terrenos donde se asienta Selwo, patrimonio público.

Algo parecido se nos dijo cuando la solución para la ocupación de las vías pecuarias era, ni más ni menos, que vendérselas a bajo precio a sus ocupantes. Las vías pecuarias también son de todos, no hay ninguna duda de que son patrimonio público. La enajenación de las mismas supondría que unos pocos propietarios privados pasasen a ser dueños de lo que ahora es de todos.

Parece que la presión política y el escándalo han frenado las ansias “benefactoras” de nuestros gobernantes municipales respecto al caso Selwo. Pero aún no ha quedado resuelta de igual manera la insólita propuesta del concejal Rodríguez Ortega de “permutar” dominio público municipal por dominio público andaluz.

La segunda parte de esta aparentemente absurda operación de trueque es la que hace que más de veinte colectivos de toda la comunidad andaluza nos hayamos planteado evitar que siga ni siquiera rondando por la mente de tan preclaro concejal.

Su idea es subvertir absolutamente el espíritu recuperador del medio ambiente que inspiraba la Ley de Vías Pecuarias, para convertir, de nuevo, en privado lo que ahora es público. Con la sospecha que yo añado, mal pensado que soy, de que algunos grandes propietarios cuyas fincas están atravesadas por veredas públicas y en proceso recalificador puedan encontrarse, a precio de rústico, con importantes viales privados para integrar en sus montones de lujosos ladrillos.

Todo esto, lo de Selwo y lo de las vías pecuarias, son cosas que sólo se le puede ocurrir a estos políticos que vinieron de la negación de la democracia a gobernar nuestros municipios. Es lógico que los que crecieron ideológicamente a la sombra de Jesús Gil piensen que todo es privado, y que el “bien público” sólo sea algo para decir en la tele.

Pero menos lo entiendo de esos políticos que dicen ser socialistas y obreros. Mal se conjugan esas palabras con el promover que unos pocos se beneficien de lo que es de muchos. Y si puedo justificarlo de aquellos socialistas de aluvión, como nuestro alcalde, me es absolutamente incomprensible el silencio cómplice de aquellos otros que sí que albergan en su interior ideales de progreso y justicia social.

lunes, marzo 20, 2006

Animales de compañía


Emitido en SER Costa del Sol el 20/03/2006. Foto g.g.

De lo mucho oido respecto al Parque Selwo lo que me parece más revelador es lo que dijo el gilista Crespo, justo después de que Antonio Barrientos despertase iluminado por la ideología socialista.


Crespo dijo que debíamos elegir entre un terreno yermo o una maravillosa urbanización, generadora de riquezas para todos. Si urbanizar lo que ahora es un parque es la solución a todos los males, podríamos preguntarnos por qué favorecer a una empresa privada si todo aquello es nuestro.

Al fin y al cabo, los terrenos son públicos, y el parque sólo una concesión administrativa. Ya me veo a la promotora “Estepona, S.A.” vendiendo chalets por todas las ferias inmobiliarias. Y con el dinero obtenido, que sería mucho, es posible que los esteponeros, en lugar de pagar impuestos cobrásemos dividendos.

Aunque muy probablemente la idea de Crespo y otros no es la de aliviarnos impuestos, sino que sólo algunos cobren dividendos.

sábado, febrero 18, 2006

El bigote de tu vecino

Publicado en Estepona Información, 18/02/2006

EL BIGOTE DE TU VECINO

Ya está más que remojado y rapado. No, no es la primera vez que la justicia pone en su sitio el bigote del famosísimo “Pantojo”. Y nuevamente vuelve a ser portada, no precisamente por sus peleas con los paparazzis, sino por su particular (delictiva en varias ocasiones) forma de hacer “política”.

Pero en esta ocasión la condena del Tribunal de Cuentas viene “al pelo” para recordar aquel clásico refrán castellano. Por la evidente vecindad, por el partido al que pertenecía y, sobre todo, por la naturaleza de los hechos que le llevan nuevamente a ganarse la condena de un Tribunal.

La “actitud irresponsable y negligente” que mantenían los condenados Muñoz, Perodia y Guzmán al frente de la sociedad Jardines 2000 les llevará a devolver y pagar 3,5 millones de euros (en castizo, cerca de 600 kilos). Y estamos al principio, que conste, que esta es la primera empresa sobre la que se emite sentencia, y quedan dieciséis.

Han sido condenados en un procedimiento de “alcance contable”, al margen de los procesos penales que se llevan en un Tribunal de la Audiencia Nacional. Un procedimiento gemelo a los que se siguen respecto a empresas municipales creadas en Estepona por sus compañeros de partido y de “filosofía política”.

El gilismo creó en Marbella y Estepona un entramado de sociedades mixtas, presuntamente municipales, con propósito más que evidente de saltarse los que deberían ser estrictos controles sobre el dinero público. Tan evidente y palmario en el caso de Marbella que el condenado Muñoz anuncia un recurso basado en el “yo no he sido, que yo no me enteraba de nada”. Ha llegado a la valentía de acusar a dos muertos de todo lo que pasaba en la casa que el presidía. Eso sí, parece que no es capaz de negar las evidencias destapadas por el tribunal.

En Estepona, los ilustres gilistas Crespo, Antolín González y Sánchez Pinacho, (los dos primeros, concejales del gobierno) están también en una fase avanzada del proceso. Ya han sido requeridos a depositar fianzas para responder de presuntos alcances contables. No sabemos muchas cosas al respecto, y no debemos convertirnos en jueces de lo que, sin duda, será valorado por los que tienen la capacidad para ello.

Tampoco nos preguntaremos (aunque me corroe la curiosidad), como un trabajador honesto consigue afianzar cantidades que se cuentan por millones de euros así, como el que no quiere la cosa.

Pero sí que podemos hablar de eso tan manido de las “responsabilidades políticas”. ¿Es razonable mantener en la gestión municipal a los que están siendo investigados por alcance contable?. ¿Es compatible felicitarse en Marbella (los concejales del PSOE) por la condena a Julián Muñoz y gobernar en Estepona con Crespo y compañía? ¿Se puede entender que el PA de Marbella critique a su exsocia Marisol Yagüe por tener contratado al condenado Esteban Guzmán y el PA de Estepona compartir gobierno con los que pueden seguir el mismo camino?. ¿Se puede ser feliz viviendo con tantas contradicciones?.

Pues no, mire Vd., a mí no me parece razonable, y desde luego, no soportaría una vida intentando explicarme cosas que sé que no conseguiré entender nunca. Lamentablemente, no tengo grandes referencias, obras emblemáticas, grandes avances en mi localidad para hacerme olvidar el origen de unos advenedizos que llegaron a la Costa del Sol, mi costa, con intenciones que poco a poco van siendo aclaradas en los tribunales. Lo siento. Ni las ciudades del periodismo o deportivas que caben en el miniparque Central, ni las rotondas cibernéticas harán que me olvide del estado de ruina económica en el que están sumergidos los ayuntamientos de mi tierra. No olvidaré tampoco el deterioro que el urbanismo gilista y posgilista ha causado a nuestro medio físico. Ni la pobreza moral a la que ha llegado gran parte de la clase política.

Pero parece que todo llega, las barbas del vecino ya fueron remojadas y cortadas, y la cuchilla del barbero sigue afilada.

sábado, enero 28, 2006

No hay futuro

Publicado en Estepona Información el 28/01/2006

NO HAY FUTURO

“No future”, ese era el grito de guerra en torno al cual se movieron miles de jóvenes a finales de la década de los 70 del pasado siglo. El movimiento punk, rompedor, iconoclasta, transgresor, surge casi inevitablemente de una sociedad cada vez más desnaturalizada y urbana que presentaba para los jóvenes un horizonte de paro, cemento y desesperanza.

No hay futuro, un grito que bien podría ser lanzado hoy mismo desde ciertos ámbitos de la sociedad esteponera. No hay futuro para unas empresas municipales diseñadas como instrumentos para malgestionar. Como instrumentos para la contratación de trabajadores a espaldas de los principios de igualdad de oportunidades y concurso de méritos.

Estos días hemos tenido la oportunidad de oir a nuestros políticos referirse a lo que no se debe hacer en las empresas municipales con una alegría que sólo puede proporcionar el desconocimiento más absoluto o la más absoluta de las desvergüenzas.

En el debate de Estival Televisión de hace unos días el representante del PA, José María García, repitió en varias ocasiones que “ellos”, o sea, los del PA, tan sólo habían contratado a 12 personas en este período de gobierno. Y se quedó tan ancho. Como si saltarse a la torera las normas de acceso a un puesto de trabajo público fuese cuestión de 1, 12 o 160 personas, incremento aproximado que reconoció el también presente Delegado de Personal, Manuel Reina, del PES.

También hemos oido al Primer Teniente de Alcalde, el gilista Sr. Crespo, quejarse de que nadie quiere asumir el riesgo de pertenecer a los Consejos de Administración de las empresas públicas. Según él, es un cargo no remunerado, sin ánimo de lucro y no voluntario que, sin embargo, puede acarrear responsabilidades personales. No le gusta la nueva legislación societaria. Que, recuerda, ya era “dura” en la época de sus empresas XXI.

El Sr. Crespo olvida que el representar a mi pueblo es también algo voluntariamente elegido, socialmente muy valorado y, por cierto, excelentemente remunerado. Alguna pega tenía que tener el cargo, Sr. Crespo. Y sí, debe ser desagradable tener que depositar fianzas millonarias y comparecer ante los tribunales. Aunque eso se podría evitar, quizá, gestionando de manera más respetuosa con el ordenamiento.

Sin embargo, y con ser interesantes las peleas, las discusiones, los números y toda la algarabía política de nuestro pueblo, voy a quedarme con algo que me preocupa de verdad. Como vecino pero, sobre todo, como padre.

No hay futuro para al menos una generación de jóvenes de mi localidad que podrían tener vocación de servicio público. Jóvenes que están estudiando para asumir el reto de una futura vida laboral y que encontrarán cerrado el acceso a un puesto de trabajo tan digno como servir al Ayuntamiento de su pueblo. Jóvenes que tendrán que buscar fuera de Estepona el lugar para saciar sus legítimas aspiraciones de servir a los demás desde el empleo público.

Porque en Estepona ya hay 700 trabajadores en unas empresas municipales que, hay unanimidad, están sobredimensionadas y mal gestionadas. 700 trabajadores que nunca se presentaron a unas oposiciones y que hasta su jubilación impedirán el que otros puedan hacerlo. 12, o 160 de ellos han sido contratados en el último período. Todos ellos cumplen su labor de la mejor manera posible. Y todos tienen derecho, como cualquier hijo de vecino, a la estabilidad laboral. Y, por supuesto, no son responsables individuales de la situación creada.

Los responsables son otros, políticos sin ánimo de lucro, administradores no voluntarios y gestores en manos de los tribunales. Pero la realidad es la que es, no se han hecho bien las cosas desde que Gil y el gilismo inventaron esta suerte de empresas municipales.

No hay futuro, si lo que quieres es conseguir, por tus propios méritos, acceder a un puesto de trabajo en el Ayuntamiento.

sábado, enero 14, 2006

Feliz 2735,8


Publicado en Estepona Información el 14/01/2006

FELIZ 2.735,8

Pues eso, que tengan todos los lectores de este periódico, y todos los esteponeros, un muy Feliz 2.735,8.

No, no es un error. Ya sé que el año que acaba de comenzar es el 2006, y que la costumbre (y el deseo real de las personas de bien) es que el nuevo año sea para todos feliz y próspero. Es también mi deseo, y después de dejarlo claro tendré que aclarar también el pequeño misterio de esa cifra tan poco redonda, 2.735,8.

Dos mil setecientos treinta y cinco millones de pesetas. Esa es la cantidad que el Tribunal de Cuentas está intentando escudriñar en la enmarañada contabilidad de las empresas que un día fundo el partido Gilista en nuestra localidad. No está mal, no. Las palabras de tan alta institución del Estado son exactamente El análisis de las Sociedades municipales ha puesto de manifiesto la existencia de numerosas operaciones que no han quedado adecuadamente justificadas, por al menos 2.735,8 millones de ptas.

Una bonita cifra que sigue sin estar justificada, pese a los intentos de las dos últimas administraciones cogobernadas por miembros de ese partido, el GIL. Personas que participaron directamente en la comisión de los hechos han intentado infructuosamente encontrar los documentos que justifiquen el destino de 2.735,8 millones de pesetas, durante más de 3 años, y de la mano de dos alcaldes distintos (Rosa Díaz del PP, y Antonio Barrientos, del PSOE).

Aquel argumento del que presuman los gilistas, la gestión empresarial, queda seriamente dañado. Ninguna empresa permitiría que 2.735,8 millones de pesetas quedasen en el limbo de lo indocumentado o injustificado. Ninguna empresa mantendría en su cargo a los responsables de que cada peseta, cada euro, estuviese perfectamente justificado. Ni siquiera en un periodo como el actual, de investigación sobre aquellos hechos.

Ninguna, salvo los ayuntamientos de la Costa, al parecer. En Estepona aquellos magníficos gestores han conseguido la confianza de parte del electorado, primero, y de la totalidad de la clase política local, después. Entre todos hemos convertido en políticos y demócratas a los que vinieron como pregoneros del fin de la ideología, de la política e incluso de la democracia.

Aunque puede que las cosas vuelvan a su cauce, tarde como siempre, pero queda poner la esperanza en la justicia, que en este país siempre llega tarde y a veces mal, pero que acta, lenta e inexorablemente, intentando encontrar respuestas a tantos y tantos interrogantes.

En estas semanas el Ayuntamiento de Estepona está siendo requerido por el Tribunal de Cuentas para mantener o desistir del legítimo interés de reposición de los posibles daños que la gestión de los años oscuros del gilismo produjo a nuestro patrimonio común.

No sabemos cual es la respuesta que se está dando a estos requerimientos por parte de una administración gobernada ahora mismo por aquellos que en su da fueron responsables de la existencia de numerosas operaciones que no han quedado adecuadamente justificadas, por al menos 2.735,8 millones de ptas.

Lo que sí que sabemos es que un grupo de ciudadanos, miembros de dos asociaciones distintas, está intentando que a nadie se le ocurra desistir, dejar caer en el olvido o correr un tupido velo por una cuestión tan importante como son los al menos 2.735,8 millones de pesetas.

Alguno me dirá en este momento demagogo si hago un recuento de cuanto se podría hacer en mi municipio con tantísimo dinero, así que simplemente lo dejaré a la imaginación de nuestros lectores. Ya saben, pueden empezar a soñar con hospital, parque, teatro o sueldos y nóminas, que para todo podría servir ...